Cuando te conocí, descubrí aquel mundo
que buscaba en sueños de mi interior
todo convertido en mar de pasión,
mi corazón, mi alma, gozo sin fin.
En aquella plaza, aquella tarde,
aquella romántica hora de bonito parecer,
yo te hablaba entre la multitud,
cosas de mi sentir, palabras de amor.
Atanacio Gómez de Barros
No hay comentarios:
Publicar un comentario